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Arturo Hernandez: "Pienso que estoy en mi mejor momento"
Enviado por dcheng el Mié, 11/03/2009 - 9:57pm.
Este fué el articulo publicado en la revista Bowling al Día en una de sus ediciones.Sumario:
Disciplina, constancia, esfuerzo, estudio, dedicación y una gran generosidad en compartir sus experiencias y conocimientos de esta disciplina deportiva, son características de Arturo Hernández. Su interés por el desarrollo del deporte lo ha llevado a participar en varias comisiones y a realizar diversos trabajos para la A.B.E.M. y la F.V.B. La motivación ha sido fundamental para llegar a la primera posición que hoy ocupa en el bowling nacional y el papel destacado que ha desempeñado en el exterior. Cuando regresa de algún campeonato, por lo general disfruta unos días en la playa con su esposa Helena y sus dos hermosos hijos Antonieta Cristina y Arturo Luis.
Andrés M. Guzmán A. y Anabelle Yanes
Arturo Hernández es de los que sostiene que en toda actividad deportiva o de la vida, hacer las cosas como lo hace un individuo promedio no es tan difícil. “En el bowling, llegar a un average de 180 no es realmente complicado. Ahora, cuando se llega a primera categoría, subir a 205, 210 y mantener ese promedio en muchos torneos es bastante difícil. Es necesario desarrollar mayor técnica, pulir las virtudes y eliminar o disminuir al mínimo los defectos, lo que significa buscar la excelencia mediante el trabajo. Es por ello que atletas como Amleto Monacelli o Michael Jordan, ejemplos a seguir en bowling y baloncesto, se observan muy pocas veces en la vida profesional deportiva, porque son personas con condiciones innatas que laboran incansablemente. Personalmente mantengo un sencillo sistema de trabajo y considero que cada quien debe buscar su propio esquema de juego y entrenamiento. Debo agregar que, según mi criterio, no tuve en el pasado ni tengo actualmente condiciones naturales extraordinarias para jugar al bowling, sólo habilidades normales que he logrado mejorar con el tiempo y la experiencia. Quizás soltura, versatilidad y elasticidad podrían definirme bien actualmente. No soy de esos que anda tirando pelotas desaforado, tú me podrás ver practicando para algo muy puntual, dominar una nueva pelota, arreglar tu equipo, mejorar en un mantenimiento específico, etc., además hago ejercicio físico, camino, troto”. A casi 30 años de haberse iniciado en el bowling federativo, dice que “el espíritu es el mismo, el deseo de hacer las cosas bien y la motivación que tengo es fuerte”.
¿Cómo te iniciaste en el Bowling?
-En 1972 mi hermana Carolina y mi cuñado Ricardo me llevaron por primera vez a un bowling en Prados del Este y me gustó. Posteriormente me regalaron una pelota y comencé a jugar con regularidad en una liga juvenil y también en la propia Liga Prados del Este. La pasión por el deporte se incrementó con el desarrollo de la Copa Mundial AMF en ese mismo bowling en 1.974. Yo estaba como anotador, vi a los representantes nacionales Omaira de León y Gustavo Pérez Osuna y a todos esos grandes jugadores que vinieron de diversas partes del mundo. Me llamó la atención el juego del bolichero australiano Chris Batson, me impactó la majestuosidad del mundial, la amplia cobertura de los medios, en fin quedé enganchado con el deporte, como muchos otros. Mi ascenso inicial fue relativamente rápido. Gané un torneo de novatos, otro de la Liga, un instructor canadiense me dio unas cortas clases y así comencé.
En 1976 se inscribió en la F.V.B. para jugar oficialmente y en ese mismo año subió a primera. En 1977 fue Preselección Nacional y jugó su primera Selección Nacional en categoría adultos ya que no existía opción en juvenil.
¿Cómo ha sido tu desarrollo deportivo?
-Nos indica que luego de este veloz comienzo que incluyó exitosas representaciones a la Liga Prados del Este en Colombia, Estados Unidos y Puerto Rico, le costó llegar a ser parte del equipo de Venezuela. “En el 78 no participé pero en el 79 si lo hice y estuve muy cerca de clasificar a dos mundiales, el AMF (4) y el F.I.Q. (9), aunque ya compaginaba el deporte con mis estudios, primero de medicina y después de economía. Como estaba estudiando me resultaba un poco difícil, incluso habrá alguien que me recordará con los libros en las canchas de juego, pero la verdad no se pudo”. Después ingresó a la Selección Nacional en el 82, asistió a un Suramericano, y a mediados del 83 no estuvo de acuerdo con una nueva reglamentación de la F.V.B. y decidió no jugar más. “No participé en la parte final de la Selección al Mundial 1.983 la cual fue totalmente abierta, preferí salir de Caracas para no caer en la tentación y mantener mis principios deportivos. También tuvo su influencia el hecho de que estaba en los últimos años de la carrera, tenía que culminar mis estudios y posteriormente hacer la tesis. En definitiva, durante el segundo semestre del año 83 sólo asistí a las boleras para animar a mis compañeros en la exhibición en los Juegos Panamericanos en el Círculo Militar y en el mundial de Mampote, sin tocar ninguna pelota hasta que me dijeron que en el 85 se abriría este centro de bowling para el público”.
En el 85 se reintegró “sin mucho entusiasmo”. Ese año tuvo un golpe anímico muy fuerte con la muerte de su madre, además trabajaba en el Banco Central de Venezuela, compartía mucho con su novia y amigos, en fin el boliche continuó relegado. Posteriormente se entusiasmó con el softball, tanto como atleta como dirigente, sin dejar totalmente al bowling, hasta que en los años 88- 89 se dedicó un poco más. “Luego mi amigo Leopoldo “Polo” Ritter me invitó a jugar torneos en Colombia, Aruba, me incentivó, vinieron los éxitos y me motivé totalmente”. Logró ingresar nuevamente a la Selección Nacional con su desempeño a lo largo de 1.992, “En el 93 coincidió que fui presidente de la Asociación de Boliche del Estado Miranda, tenía que bajar con frecuencia a Mampote, me involucré un poco más y comenzaron a venir resultados positivos, quedé en la Selección hasta hoy”.
Desde 1.990 todos los años han sido muy buenos para Arturo Hernández y de cada uno tiene un buen recuerdo, ahora bien en los últimos 5 años se ha superado aún más “Digamos que la madurez después de los 30 y hoy día en los 40 ha sido una gran aliada, soy un caso extraño porque con un juego relativamente sencillo y a pesar del gran talento joven existente, mantengo el nivel competitivo y pienso que estoy en mi mejor momento”. Sostiene que si bien es cierto que en sus años mozos tenía buen nivel, “no tenía los logros que tengo hoy porque no tenía la madurez. Me considero privilegiado, aunque obviamente llegará un momento en que decaerán los resultados ...es ley de la vida”.
¿Tuviste algún entrenador que te ha guiado?
- “Diría que fuí prácticamente autodidacta en mis inicios”, los cambios que me hizo el instructor canadiense Ray Mitchel en una sola clase en 1.974 eran muy drásticos, me bajó de 5 a 3 pasos, lo que resultaba muy incómodo. Te puedo contar como anécdota que apenas Mitchel se fué para Canadá, mi amigo y compañero en las lecciones de bowling Jesús Olivares y yo, continuamos jugando como aprendimos. También puedo decirte que Pedro Carreyó estuvo observando todo, quizás él si aplicó algo de la charla en su exitosa carrera. En aquella época no existían en Venezuela entrenadores exclusivamente dedicados a los jugadores, por lo que fui experimentando sobre la marcha con los torneos.
¿Entonces, cómo has podido evolucionar, cómo es tu forma de entrenar?
- Si bien al principio aprendí básicamente por cuenta propia, al formar parte de la Selección Nacional he tenido algunos entrenadores que me han apoyado, como por ejemplo Polo Ritter, quien selecciona junto conmigo la diagramación adecuada, perfora mis pelotas de bowling y me asesora en algunas ocasiones, así como Agustín De Farías, quien es el entrenador líder del equipo de Venezuela. En las ocasiones que ellos u otros me han entrenado, ya he tenido un aprendizaje previo. Esto lo he logrado, en primer lugar, viendo lo malo y lo bueno de otros jugadores en la pista, tanto en el momento de estar jugando como, más importante aún, en los ratos de descanso. Si no estoy muy claro en la pista observo por dónde están lanzando los que lo están haciendo bien, la zona, la pelota que están usando y la forma de entregarla, etc. En segundo lugar leyendo información que aparece en las páginas web de las empresas de bowling, libros sobre bowling, entre otras cosas. Hay mucha literatura sobre nuestro deporte. También he ido a cursos, en 1992 una semana con la academia Dick Ritger en Mampote, luego vino Fred Borden en varias ocasiones y finalmente he ido a KEGEL que es una empresa norteamericana muy avanzada que está en la Florida, Estados Unidos. En todo caso yo tenía en mi mente cómo debía ser mi juego, no muy complicado mas bien fácil, y diría que principalmente he utilizado el método de ensayo y error en los entrenamientos e incluso en torneos, de manera de ganar confianza para hacer cambios drásticos en situaciones de emergencia. Por supuesto, recientemente los cursos mencionados también han resultado un gran apoyo.
Una forma de practicar me la dio Fred Borden, escoges una pelota intermedia, la lanzas dos o tres veces y después entrenas una cantidad determinada de tiempo por cada una de las siguientes tablas: la 5, la 10, la 15, la 20 y la 25. Juegas con la misma bola por todos los ángulos y vas cambiando el ritmo de tu cuerpo, la entrega, la velocidad, etc., de forma de poder llegar al 1-3 los derechos y al 1-2 los zurdos. Este es un método de práctica que recomiendo ampliamente, proporciona gran variabilidad o versatilidad.
En los torneos considero que es de vital importancia observar la final aunque no se hubiere clasificado, principalmente en los eventos internacionales. Como te dije antes, puedes ver a los jugadores y conocer las rutinas exitosas, la actitud, los cambios, en fin muchos aspectos interesantes que pueden ayudarlo a uno en futuras ocasiones. Otra cosa importante es anotar. Hernán Ramírez de Lara registra tiro a tiro todo lo que hace. “Yo no apunto todo, pero anoto, por ejemplo, los cambios que existen en un par de pistas y de un par a otro. Finalmente, no hay que rendirse nunca, mantener el deseo de ganar y la motivación al logro son puntos primordiales. Quien pierda el deseo está acabado, podrá conocer de mantenimiento, de las pistas, tener las mejores pelotas y ser un fenómeno en condiciones físicas y técnicas, pero si no tiene motivación está en el montón. Eso es lo que mueve el mundo deportivo“.
El 2004 y el 2005 fueron años excelentes para tí, pues haz logrado el Primer lugar del Ranking Nacional y has sido el Bolichero del Año. ¿Cómo te sientes, resume tu actuación?
- “Me siento en excelente forma, he logrado alargar mi carrera en base a la sencillez del juego, al conocimiento de las pistas y al hecho de saber manejar las situaciones cometiendo el mínimo de errores posible. Obviamente también me equivoco -aclara- pero posiblemente los errores cometidos son menores a los casos de otras personas”. Cambio continuamente la zona de juego, las pelotas y la velocidad en la bola, no necesariamente todo a la vez. Cuando hay que lanzar suave puedo tumbar los palos, cuando hay que lanzar duro creo poder hacer el cambio sin perder la mecánica. Claro, me cuesta un par de lanzamientos pero rápidamente agarro el tiempo (timing). Nuevamente versatilidad es la palabra clave. En cuanto a los resultados, en el 2004 gané el Individual del Torneo de Las Américas y logré el Subcampeonato Todo Evento, Rubén Ghiragossian era el único venezolano con estos triunfos en masculino, obtuve el Campeonato Suramericano por 3ra ocasión y me titulé en el Abierto de Punta Cana que contó con la participación de jugadores profesionales, al final fui declarado Campeón del Ranking de la Zona Americana. El 2005 fue mejor debido a la categoría de los eventos, llegué de quinto en dos mundiales, en los 24 juegos del World Ranking Masters en el cual incluso dominé la 1ra etapa con 244 de promedio en 8 juegos y al final me ubiqué 7mo en match play y la Copa Mundial AMF en la que me eliminó el posterior campeón mundial 2 juegos a 1. Logré nuevamente el Subcampeonato Todo Evento en el Torneo de Las Américas y también en el Campeonato Americano FIQ – WTBA, ningún venezolano había quedado 2do en este importante evento conocido comúnmente como el Interamericano, además gané el Suramericano de Clubes. Realmente son logros internacionales importantes, dos años bien completos que complementados con la actuación nacional, incluyendo el Campeonato Nacional 2.005, me llevaron a obtener los títulos de Bolichero del Año 2.004 y 2.005 para completar seis en total con los de 1.994, 1.996, 2.002 y 2.003, algo de lo que estoy plenamente orgulloso.
Nos han comentado que cuando vas a torneos llevas ocho pelotas....hay quienes sostienen que no es necesario...
-Tener varias pelotas ayuda, por ejemplo, en las pistas muy lentas la bola agarra mucha curva y si dispones sólo de pelotas agresivas, por más técnica o fuerza que tengas, estarás en franca desventaja, debido a que este equipo no reacciona adecuadamente para dicho patrón de aceitado. En ese caso harían falta pelotas más duras de acuerdo a los términos bolicheros, es decir con una superficie menos porosa y una estructura interna que permita mayor avance y mejor adaptación. Respeto las otras opiniones, no obstante considero que por la razón expuesta hay que llevar varias pelotas, recuerda que hoy en día hay torneos con varias condiciones de aceitado, por ejemplo 33 y 45 pies, lo cual es una gran diferencia. Los americanos viajan con mucho más pelotas, algunas sin perforar, no sé si actualmente tengan limitación. A veces he llevado 8 bolas, últimamente 6 que es el número que permiten inscribir y además para evitar el exceso de peso que es costoso. Después de las prácticas oficiales, entre el primero y segundo día del torneo ya tengo una gran referencia y me quedo con dos o tres. Con esas pelotas trataré de hacer los cambios con el cuerpo y en las zonas de la pista, aparte de pulirlas u opacarlas, según sea el caso. Ahora bien, si me llevo sólo tres quizás ninguna funcione, es posible que logre adaptarme y tenga un buen desempeño pero quedará la duda sobre una mejor actuación si hubiere tenido un par de opciones más. La media debe ser unas cinco pelotas mas la del segundo lanzamiento (spare), que como te dije es lo que nos permiten inscribir en torneos internacionales oficiales. Me llevo dos o tres viejitas y dos nuevas. Otros jugadores prefieren comprar las pelotas en el torneo luego de las prácticas, con lo que tendrán un equipo razonable pero esta opción es costosa y riesgosa. Particularmente no invento mucho en torneos importantes con bolas totalmente nuevas, porque primero hay que agarrarle la maña, saber cómo te sale del pulgar, la reacción de la bola, etc., aunque en ocasiones hay que arriesgarse debido a su mayor impacto en los pines.
¿Cómo eliges tus pelotas?
- Primero que nada debo decir que juego con 16 libras, creo que esto contribuye al éxito, proporciona mejores resultados. La mayoría prefiere 15 libras porque es más fácil de dominar y consideran que tiene suficiente pegada. Respeto su criterio pero particularmente pienso que a mayor peso mayor potencia e impacto, sólo debes prepararte físicamente mejor para soportar dicho peso, puede ser una gran ventaja. En cualquier caso a mí me ha ido bien de esta forma, es por eso que lo indico. En cuanto a la elección de las pelotas debo decirte que actualmente viajo mucho y observo los equipos que utilizan jugadores de otros países. Converso con mis compañeros, también utilizo Internet, en fin investigo acerca de las especificaciones técnicas cómo el núcleo, si es simétrico o asimétrico, grande o pequeño, la cubierta de la pelota, otros valores como el radio de giro y su diferencial, etc., todo eso hace que revolucione más o menos y por allí ubico la que se adapte a mis necesidades. Escuchando y observando uno puede saber cuál es la bola que está dando la hora. Hay bastantes empresas diferentes, algunas muy conocidas y que son de mi preferencia como la Brunswick, Columbia y Ebonite, entre otras. Prefiero involucrarme con una marca que me haya ido bien. Las casas tienen diferentes características. Por ejemplo las bolas Brunswick tienden a ser mas agresivas, las Ebonite menos. Trato de ir con bolas que combinen con mi juego. Últimamente he utilizado más Ebonite y me han dado buen resultado, son predecibles en su remate ante los pines. Después veo cómo voy a diagramar la bola, dependiendo de sus características escojo una opción que, en teoría, me dé los efectos que quiero. La diagramación, es decir la forma de colocar el tope de la cubierta (pin) y el centro de gravedad (cg) en relación a tu punto de axis positivo (pap), representa un balance dinámico y complementa a los elementos más importantes en la reacción de la pelota como son el núcleo y la cobertura. Así deberás determinar si la pelota será de avance al principio de la pista con remate fuerte al final o si será de agarre temprano y remate suave ante los pines. Ahora ya estás listo para entrenar.
En un día de práctica -agrega- llevo unas seis pelotas. Con los ojos cerrados meto el pulgar en cada una de ellas para sentir que sea la misma textura y diámetro del pulgar, esto lo hago antes de cada torneo internacional, sobretodo para equiparar el equipo nuevo con el ya usado. Una vez que estoy seguro de que la perforación es la misma, me dedico a realizar lanzamientos y ver la reacción de las bolas de bowling.
¿Qué les recomiendas a los jugadores jóvenes?
“Es importante trabajar en la fortaleza mental, todo jugador debe lanzar cada pelota con similar intensidad evitando las altas y bajas excesivas de adrenalina, tener una concentración adecuada, mantener la motivación, no rendirse nunca y presentar una actitud positiva. En el aspecto técnico debe ser capaz de efectuar ajustes con su cuerpo, conocer a fondo su equipo y saber de mantenimiento, esto último sólo como guía porque una cosa es lo que se escribe y a veces es otra la que se presenta en la pista“. Un mismo mantenimiento varía de una bolera a otra y la bola puede comportarse de manera totalmente diferente. Hay aspectos que influyen como la superficie de las canchas, si es madera o sintético, las propias diferencias en sintético como por ejemplo el Brunswick o AMF, si las pistas están totalmente niveladas o no, la humedad, etc. Personalmente estudio el mantenimiento, me monto en la pista y empiezo a lanzar pelotas. Si es un mantenimiento corto de 34 pies pienso que usaré bolas de fuerte o intermedio avance; si es 44 pies, en teoría deberán ser bolas de más agarre para que rematen más temprano en la pista. Viendo el mantenimiento, luego entrenando en la práctica oficial, uno debe conocer medianamente por dónde debe estar la pista y qué bola usar, luego le harás ajustes a la cobertura. Si es un torneo nacional que no tiene práctica deberás llevar la cobertura de acuerdo a lo que has visto y a tu instinto, para después decidir en la pista con unos cinco lanzamientos de calentamiento. A veces uno se llevará sorpresas, pero conociendo tu equipo y acerca de la lectura de las pistas, entiéndase la cantidad de aceite que puede haber, por dónde está, por dónde se corre o el momento en que desaparece o se aparta, tendrás grandes oportunidades de hacerlo bien.
¿Cómo identificas eso del aceite?
- Observo a los demás jugadores una tanda antes de la mía, luego de verificar el mantenimiento ya publicado. Conozco la cantidad de pies de aceite, el volumen total y su distribución sobre la pista. Digamos que es 45 pies con un volumen alto o intermedio concentrado en el medio, la bola va a deslizar mucho y rematará muy tarde porque existe una buena cantidad de aceite y solamente hay 15 pies sin aceite para llegar a los pines. Como sé que las canchas van a estar rápidas, escojo mis pelotas de agarre temprano y remate relativamente suave para facilitar la repetición, jugaré bastante de frente por el medio pasando entre las tablas 16 y 18 para que la bola no cruce muchas tablas y al llegar a su punto de quiebre esté aproximadamente en tabla 12, muy cerca de la zona del 1-3 o zona de strike.
Hernández proporciona una forma sencilla de determinar si las canchas estarán rápidas o lentas. “Hay un método muy fácil para conocer la pista: haces dos lanzamientos con una bola intermedia, en uno tiras una bola al pin 7 y otro al 10. Si la primera bola pasa por delante del 7 y la otra le pasa por delante al 10, están pesadas o poco aceitadas pero si sigue su curso y no le llega al 7 y hacia el 10 se cae en la canal, están rápidas o bien acondicionadas. Luego haz otro lanzamiento por la zona media de la pista buscando el 1-3 y allí ya tendrás buena idea del mantenimiento”. Según él, éste sistema lo pueden utilizar desde principiantes hasta jugadores experimentados. “En definitiva, trato de determinar la zona de la pista donde me siento más cómodo y por supuesto aquella en la cual se está jugando bien en general”. Tengo que ver qué ocurre en la medida que vamos jugando. Anteriormente, las canchas se ponían lentas porque el aceite desaparecía de las pistas y las bolas no rodaban mucho el aceite hacia abajo. Hoy en día es al revés, el aceite se va hacia abajo, entonces la bola no remata así que es necesario cambiar para una bola más agresiva o moverte en la pista a la derecha para compensar lo que la pelota no está rematando. En otros casos de aceitado largo y voluminoso puede suceder que luego de varias líneas el aceite se aparte o desaparezca de la zona central, debido a la porosidad de las bolas usadas o a que todos los jugadores están en la misma zona, entonces la pista se abre, argot bolichero, y se crea como un canal que permitirá juegos muy altos. “Como he señalado previamente, la persona que sepa leer la pista de manera rápida y ubicarse antes que los demás en la zona adecuada, con la pelota idónea y la velocidad requerida, entre otros aspectos, tendrá una ventaja inicial, para mí esto es tanto o más importante que tener un buen juego físico”.
En consecuencia, Hernández cree que tiene más posibilidades alguien que sepa adecuarse a las condiciones de las pistas, independientemente de la fuerza y las revoluciones. “Ahora, si hay alguien que tiene revoluciones, juego físico fuerte, camina la cancha bien, llega bien, conoce el mantenimiento de la cancha y sabe adaptarse a las condiciones de las pistas, ese en principio será difícil de derrotar. Cuando hay varios jugadores como el descrito y yo no he podido ubicarme bien, haré mi mayor esfuerzo para no llegar de 30… trabajando fuerte de repente llego de octavo o a lo mejor un tercero. Y si tus competidores se descuidan y tú te encuentras en la cancha a lo largo del evento sin dar mucha ventaja al comienzo, también se puede ganar el torneo... no te rindas nunca”
En tres o cuatro años estarás en senior...
-Sí, pero hay que ver si uno mantiene las condiciones, al llegar a los 50 años hay muchos cambios. Seré elegible en 2.009, si llego en similar forma a la actual debo tener bastante oportunidad de clasificar. Habrá que ver si uno tiene la suficiente motivación, porque a veces uno se cansa. Por eso de vez en cuando me tomo al menos una semana de retiro, salgo con mi familia y mis amigos, resuelvo asuntos personales y comienzo a entrenar otra vez.
Habrá que colocar aceite en el aproach para ganarte...
- No necesariamente, van a surgir muy buenos jugadores que acompañaran a los actuales que ya representan una categoría con calidad. Pedro Cardozo llegará primero, es un jugador muy fuerte, Ángel Zugarramurdi, quien tiene mucho deseo de hacerlo bien y va a ser un gran competidor, Joseph Fuentes, Pedro Díaz, luego porque son más jóvenes Luís Rovaina y Pedro Carreyó, en fin varios exmiembros de la Selección Nacional de adultos para tener una categoría bien competitiva y que se pongan las pilas los actuales senior.
¿Cuál ha sido tu mejor o tus mejores momentos en el bowling?
- Guardo especial recuerdo de las dos ocasiones que salí triunfador ante profesionales. La primera vez en Cocodrilos en el año 2.001 estaban miembros del Salón de la Fama como Amleto Monacelli, Bob Learn Jr y Brian Voss y la segunda fue en Punta Cana en el 2.004, estuvieron por ejemplo, Tim Mack y Roberto Silva, también Subcampeones Mundiales FIQ. Mis juegos finales fueron 258 y 299, respectivamente. El Campeonato Americano 2.005 representa un gran orgullo por haber obtenido el Subcampeonato Todo Evento. Aunque no lo gané, siento una profunda satisfacción al poder competir con los representantes de Estados Unidos, Canadá y México, potencias mundiales, aparte de la calidad de los propios compañeros venezolanos, logrando un 2do lugar siendo un jugador casi senior. También el primer torneo que jugué en el 2005 el World Ranking Masters, 5to lugar y gané la primera etapa y el 5to en la Copa Mundial AMF, estuve muy cerca de poder triunfar en este evento y recibí innumerables felicitaciones. Ganar mi primer Suramericano en los Juegos Suramericanos del Ciclo Olímpico en Valencia, Venezuela, 1.994 y escuchar y entonar las notas del himno nacional junto a mi gente fue un momento muy emocionante, como diría una famosa cuña “no tiene precio“
¿Y el peor?
-Los momentos malos..., también los ha habido. El más triste que recuerdo fue en 1979, ese año me dediqué fuertemente y para el último día de la Selección al Mundial venía de tercero pero muy juntos como hasta el décimo, clasificaban seis. Al final clasifiqué noveno, sé que me quedé fuera como por 30 pines. Esa noche para mí fue terrible, era un muchacho inexperto de 21 años en mi segunda selección, creía que el mundo se me venía encima y que no iba a clasificar más nunca al mundial. En 1.990 tenía que llegar entre los 6 primeros del Campeonato Nacional para clasificar al mundial de 1.991, trabajaba en el Banco Central de Venezuela y me programaron un curso en Nueva York que comenzaba el mismo domingo del cierre del nacional, logré postergar el vuelo hasta el final de la tarde. Todo ese proceso me generó gran tensión, durante los dos primeros días de juego sufrí un agudo ataque de ácido úrico alto, comúnmente llamado gota, casi no podía caminar y di mucha ventaja. No logré el objetivo y no podía jugar la selección final en enero porque me casaba, pero mi futura esposa Helena sufrió un accidente con un vidrio que le significó rotura de los tendones de ambos pies. Se suspendió la ceremonia, entonces entrené un par de veces y jugué, no clasifiqué, como verás me pasó de todo, no me gusta dar excusas pero ese mundial no era para mí. Como anécdota te describo lo que me sucedió en los Juegos Panamericanos de 1995. Previamente indica “la mayoría de las veces que he viajado con la Selección Nacional considero que he estado acorde con las metas previstas. Si se ve complicada la clasificación a las finales o la obtención de una medalla, trato de no desentonar”. Trabajaba en el Banco Industrial de Venezuela, se estaba haciendo una reorganización y por esa situación me dijeron que regresara en tres semanas. Pronto tenía que ir para los Juegos Panamericanos, de improviso se presentó un viaje para Europa y tuve que irme, pero me llevé una pelota. En Roma entré a un bowling y practiqué una vez, no fue fácil conseguir la bolera. A pocos días de regreso del viaje me fui a los Panamericanos, me costó ubicarme y no jugué bien, quedamos de segundos en cuartas en un final dramático mediante una labor de equipo, pero reconozco que mi desempeño individual no estuvo a la altura de las circunstancias ni al objetivo personal planteado..
¿Conocemos de un cambio reglamentario que te obliga a jugar el torneo de selección nacional en enero 2.006, cómo te preparas?
El sistema de Ranking Nacional ha dado muy buenos resultados, protegía a los mejores del país de aspectos como las lesiones y de un posible bajón durante la selección, a pesar de ello existe el criterio de que los bolicheros deben estar totalmente activos y jugar el torneo selectivo, entre algunas críticas que se le han formulado a dicho sistema. En mi caso no es que me descuidaba, pero si tomaba un merecido descanso en las vacaciones decembrinas y principios de año, para luego incorporarme paulatinamente a finales de enero. Este año no he podido hacerlo, he debido continuar entrenando y realizando actividad física complementaria para no dar ventajas al inmenso talento joven que hay en Venezuela, además de algunos contemporáneos que siguen dando batalla. Con el cierre de Mampote para los Juegos Juveniles, improvisé una cancha de bowling en la casa con la ayuda de mis hijos, quienes me dijeron “Papi ya no tienes que bajar a Mampote“. Tengo confianza en mi juego y muchas expectativas para el torneo, pero no doy nada por descontado. Algunas personas me han dicho que será fácil pero yo no lo pienso así, hay que jugar y conseguir el objetivo. No participo en este tipo de selecciones desde la del mundial 1.999, en aquel entonces logré el primer puesto pero eran otros tiempos, ahora hay más competencia y serán 12 tandas con mantenimientos diferentes, en dos boleras distintas y con horarios muy extensos, posiblemente hasta la madrugada. Finalmente agrega “La verdad es un gran reto para mí, aspiro poder cumplir las metas y que para el momento de publicar esta entrevista puedas decir que logré el cupo en la Selección Nacional, deseo representar nuevamente al país y ayudar a traer algunas medallas, Dios mediante espero que así sea”.
Nota de la redacción: Al momento de editar la revista, Arturo Hernández ya cumplió con el requisito de estar entre los 8 primeros puestos del Torneo de Selección Nacional (2do lugar) y ratificó su condición de 1ro del Ranking Nacional 2.005, logrando un cupo en el equipo de Venezuela por décimo cuarta ocasión consecutiva.
Otro aporte de Arturo
Arturo Hernández es un apasionado de las estadísticas, como economista aplica parte de lo aprendido en las aulas de la Universidad Católica Andrés Bello. El ha realizado una labor invaluable de recopilación de la historia internacional de Venezuela año por año desde 1.954, los nombres de todos los jugadores de la Selección Nacional, las veces que han representado al país, la actuación y las medallas de cada uno de ellos, el total de medallas del país, etc. “Todo comenzó con un resumen de la participación personal en cada torneo, luego con la síntesis de la actuación de mis compañeros, hasta que completé una base de datos de 1.990 en adelante, tomé ese año porque fue el reingreso del bowling a eventos importantes del ciclo olímpico como los Centroamericanos y posteriormente Panamericanos. Con motivo de los 50 años de la F.V.B. en 2.003, debía producirse algún trabajo resumen, les indiqué que personalmente tenía información que podía ayudar, estuvieron de acuerdo y como ya había adelantado algo de la parte correspondiente al período 1.954-1.990, me dediqué a investigar más y culminé la recopilación de los 50 años en adultos. Fue revisada y organizada en la F.V.B. para anexarse como complemento del resumen general que se preparó en ese entonces. Luego me solicitaron elaborar la base de datos de las categorías juvenil y senior, hoy en día se actualizan las tres anualmente y son un gran soporte para los informes que envía la Federación Venezolana de Bowling al Instituto Nacional de Deportes. Toda esta información estadística recoge la historia internacional de la Federación, me complace haber podido colaborar”. Hay otra estadística que quisiera elaborar, es un poco más sofisticada, se utilizaría la técnica de ponderación que consiste en asignar un peso específico a cada medalla de acuerdo a la categoría del evento, número de participantes, si es individual o por equipo, etc. También hace falta la parte nacional, los Campeones Nacionales, Bolicheros del Año, Torneos Nacionales, realmente no se ha podido completar, hay que revisar todos los archivos y hace falta tiempo. La meta de Arturo es poder ofrecer toda esta información estadística en una publicación que contenga información técnica, entrevistas a los jugadores, fotografías, en fin algo que perdure en el tiempo y permita a las nuevas generaciones de bolicheros, tanto como el público deportivo en general, conocer a fondo sobre el bowling nacional.
Comenta que lleva la estadística de lo que hace en cada torneo regional, nacional e internacional “Tengo mi promedio de por vida, creo que es motivación de nuevo o simplemente curiosidad ¿Sabes por qué? Porque cuando lo calculé hace unos 10 años tenía 195 de promedio y me propuse subirlo a 200, nada fácil después de tener más de 5.000 líneas acumuladas. Este es un buen average ya que en mis inicios a mediados de los años 70 se lanzaba 185-190 de promedio. A partir de 1.979 y hasta mediados de los 80, si mal no recuerdo, para clasificar para torneos internacionales había que hacer una marca mínima de 188 de promedio que era difícil de lograr, hubo torneos selectivos que debieron repetirse hasta que todos los jugadores cumplieron con el requisito, hoy en día si no lanzas de 207 para arriba no estás en nada. Se ha logrado el objetivo, actualmente mi average vitalicio es 200 en casi 9.000 juegos durante un lapso de 30 años, con un par de buenas temporadas puedo subir un poco o al menos consolidar la marca. Todo jugador debiera conocer su average, se sorprenderían porque no son muy altos, lástima que la F.V.B. no pudo continuar llevando esta estadística, los torneos regionales no son reportados actualmente por las Asociaciones”.
“Quiero agradecer a todos los que me han apoyado en mi carrera bolichera y muy especialmente a mi familia por la comprensión que han tenido para poder continuar en esto, no es fácil estar lejos en momentos familiares importantes, celebraciones de amistades, etc., o tener que entrenar y jugar de noche o los fines de semana. Me gradué de economista y ejercí durante muchos años compartiendo con el deporte, actualmente me siento deportista a tiempo completo, sufro y disfruto el bowling, esto es mi vida. Gracias nuevamente por la tolerancia, igualmente les agradezco a ustedes por haberme tomado en cuenta para la revista Bowling al Día“.
Destacados:
Me siento en excelente forma, he logrado alargar mi carrera en base a la sencillez del juego, al conocimiento de las pistas y al hecho de saber manejar las situaciones cometiendo el mínimo de errores posible.
En definitiva, trato de determinar la zona de la pista donde me siento más cómodo y por supuesto aquella en la cual se está jugando bien en general.
Improvisé una cancha de bowling en la casa con la ayuda de mis hijos, quienes me dijeron “Papi ya no tienes que bajar a Mampote“.
Diría que fui prácticamente autodidacta en mis inicios.
Es importante trabajar en la fortaleza mental, todo jugador debe lanzar cada pelota con similar intensidad evitando las altas y bajas excesivas de adrenalina, tener una concentración adecuada, mantener la motivación, no rendirse nunca y presentar una actitud positiva.
Debo agregar que, según mi criterio, no tuve en el pasado ni tengo actualmente condiciones naturales extraordinarias para jugar al bowling, sólo habilidades normales que he logrado mejorar con el tiempo y la experiencia. Quizás soltura, versatilidad y elasticidad podrían definirme bien actualmente.
Quiero agradecer a todos los que me han apoyado en mi carrera bolichera y muy especialmente a mi familia por la comprensión que han tenido para poder continuar en esto, no es fácil estar lejos en momentos familiares importantes, celebraciones de amistades, etc, o tener que entrenar y jugar de noche o los fines de semana. Me gradué de economista y ejercí durante muchos años compartiendo con el deporte, actualmente me siento deportista a tiempo completo, sufro y disfruto el bowling, esto es mi vida. Gracias nuevamente por la tolerancia, igualmente les agradezco a ustedes por haberme tomado en cuenta para la revista Bowling al Día.








